domingo, 13 de noviembre de 2011

El tiempo.

¿Que pasa con el tiempo?, pues eso, ¡que pasa!, y pasa tan deprisa que no nos damos cuenta. Dentro de la vorágine diaria de acontecimientos y la locura colectiva de informacion que nos invade en los medios de comunicación, que tal vez por repetitivas, parecen suceder a una velocidad vertiginosa, el tiempo se nos escapa como agua en cesto de mimbre.
Aprovechar ese tiempo es lo mas importante, y para ello, debemos admitir que la felicidad convive al unísono con la insatisfacción y los momentos amargos, que ambos son uno solo, incluso cuando estamos inmersos en una de sus vertientes podemos atisbar el lado contrario, es decir, siempre podremos ver y extraer algo bueno o malo en cada caso.
Hace ya dos años, y parece que fue ayer, mi mundo se quedó vacío, supuse un futuro carente de objetivos e ilusiones, que solo conviviría con los recuerdos y la nostalgia encerrado y aferrado al pasado, lamiendo las heridas de mi corazón para inspirar lástima en un intento de demostrar a todos los que me rodean ser el hombre mas desafortunado sobre la faz de la tierra.
Afortunadamente, tuve la suerte, o tal vez debería decir, para ser fiel a mis principios, que mi destino me deparó la oportunidad de encontrar un motivo para asimilar la lección que había recibido. Seguramente aprendemos en la misma proporción que sufrimos y, cuando el varapalo recibido nos causa un mayor dolor, conseguimos, a partir de ese momento, saber apreciar y valorar mas intensamente los buenos instantes, hasta los pequeños detalles dejan de pasarnos desapercibidos, sabemos que las cosas se tienen que hacer y decir cuando se sienten y, sobre todo, hacerlo saber a las personas que nos los producen, porque tal vez no puedas hacerlo después y cada momento es único e irrepetible.
La vida nos enseña. Al relacionarnos con los demás aprendemos a conocernos a nosotros mismos, solo debemos estar atentos y saber escuchar, porque escuchando, oímos nuestros propios pensamientos y las necesidades de afecto y comprensión humanas. Y.... ¿hay algo tan hermoso como compartir, dar y recibir, sobre todo cuando se tiene al lado a la persona que despierta nuestros mejores sentimientos?.

2 comentarios:

Angel dijo...

Puedes perder el dinero, pudes perder la belleza, puedes perder el amor, pero si has perdido el tiempo, lo has perdido todo.

Un abrazo Hermano,espero verte pronto.

boreal dijo...

Y además, también es el mejor juez, todo lo pone en su sitio.
Un beso.