sábado, 4 de septiembre de 2010

La felicidad.


Todos alguna vez nos hemos preguntado que es la felicidad. Y sinceramente, al menos en mi caso, no he conseguido definirla.


Creo que debe ser un estado de satisfacción interna, con un grado de sensaciones positivas, que en cada momento nos hace sentirnos mas o menos realizados conforme a lo que en ese instante, y para esa faceta de nuestra vida, consideramos el estado perfecto.


Y aquí aparece de nuevo la diversidad de clases y medidas que cada persona tiene establecidas, o incluso, ni siquiera es consciente de ello a la hora de definirla o cuantificarla. Por lo tanto, a mi modo de ver, es algo totalmente subjetivo y tan personal que es inútil tratar de entenderla, cuanto más la de los demás.


Debemos vivirla a tope cuando la sintamos, sin perder tiempo en pensar nada más que en ese instante y momento, ya que cualquier circunstancia o detalle puede cambiar la percepción de nuestros sentimientos.


Hacerla mas o menos prolongada será tarea difícil, ya que al tratarse de objetivos, el llegar a uno de ellos nos hará desear vehementemente el siguiente, como una tarea inacabada que nos pide continuamente renovarse, y mal entendida, será una fuente interminable de insatisfacciones si no controlamos los tiempos y límites.


Para terminar, en mi caso, no me planteo grandes expectativas, dejo que todo fluya con normalidad, analizando y disfrutando cada instante sin plantearme retos posteriores, a sabiendas y admitiendo la posibilidad de que algún día pudiera acabarse.


Tendremos que asumir que es difícil de conseguir y fácil de perder. Tal vez sea por eso que nos resulta tan esquiva. Mimemósla cuando venga a nuestro encuentro.



3 comentarios:

Trini dijo...

Siempre he pensaso que la felicidad está compuesta de instantes. Instantes que si no los saboreamos cuando nos llegan, puede que, por efímeros, no llegamos a gozarlos tal como se nos concedieron.

Saludos

boreal dijo...

Totalmente de acuerdo, Trini.

Gracias.

Eos dijo...

Me gusta tu reflexión de la felicidad.