domingo, 27 de junio de 2010

Mi ventana.




Hoy siento la necesidad de abrir mi ventanita, este pequeño rincón donde se refugia mi ser interno para comunicarse con mi lado material y humano. No sé de que me quiere hablar, pero siento la necesidad de buscarle y escucharle, es un impulso que a veces siento sin saber la razón.
Ahora que nadie me ve, desde la soledad de mis pensamientos, miro hacia mi interior con el fondo musical de Loreena McKennitt, esperando que mis dedos actúen de transmisor de las palabras de mi amigo interior.
Indefectiblemente, cada vez que ocurre un hecho o suceso traumático en nuestras vidas, si estaba previsto, no nos causa una impresión tan profunda como cuando ocurre sorpresivamente. Hoy quiero hablar solo del primer caso y reconocer que habremos tenido mas o menos tiempo para asimilar las consecuencias, o prever soluciones, tanto a nivel material como espiritual.
En mi caso, como a todos los que me conocéis y si no, lo habéis leído o deducido en entradas anteriores, me quiero referir a los mas de siete meses de ausencia de la persona con la que compartí mis últimos dieciséis años.
¿De qué están hechos los sentimientos?........... me pregunto y os pregunto.......... Yo no lo sé, pero si sé, porque lo experimento a diario, que marcan nuestros actos y deciden nuestras respuestas y acciones. Cuando están "a flor de piel" nublan nuestros sentidos y se imponen a la lógica del comportamiento racional, nos crea un conflicto de intereses entre la materia y el espíritu, sabemos lo que nos conviene y tenemos que decidir.
Las personas realistas decidirán ser prácticos y elegir olvidarlos o dejarlos para otra ocasión, consecuencia, se ponen la coraza y protejen su cómodo y práctico mundo.
Por contra, las sensibles y sentimentales, deciden dejarse guiar por ellos sin calcular las consecuencias a nivel sufrimiento interno que puede acarrearles tal conducta. Están dispuestas a cambiar y asumir los riesgos aunque solo sea por un instante de felicidad, valoran ese instante tanto o más como el resto de insatisfacciones posibles.
Llegados a este punto, podríamos decir que los sentimientos están hechos de sol y lluvia, de luces y sombras, de sueños y realidades, de ti y de mi, pero sobre todo, ........ de amor, mucho amor, y también .......... desamor, porque si no no sería posible disfrutarlo cuando lo encuentras, o creas, haberlo encontrado.
Cuando nos parece que el mundo, nuestro mundo, se nos viene abajo, debemos dejar abierta una ventana a la esperanza, por inverosímil que nos parezca, nuestro corazón aflijido sabe curar sus heridas que al cicatrizar dejarán su huella sin paliativos. De nosotros depende que se enquisten e impidan recibir otros sentimientos, que seguro serán distintos, pero no menos enriquecedores, porque en el fondo y sobre todo, somos espíritus que necesitan su alimento para crecer y hacer crecer a otros, nada hay mas sublime que expandir nuestros sentimientos hacia los demás y sembrar ilusiones en estos tiempos de dificultades.


Intento renacer a la vida que me queda.
No quiero olvidar mi pasado
.
Deseo vivir mi presente en consecuencia
.
Lucharé por mis ideales a pesar del dolor.
Si me lo permites, si no te importa, seguiré siendo yo.

1 comentarios:

Eos dijo...

Me gusta tu entrada y me gusta que sigas siendo tu