sábado, 17 de abril de 2010

Sentimientos.


Cada uno percibimos nuestro caminar por la vida de distinta manera. Del mismo modo, los demás valoran nuestro paso o proximidad a su criterio, es decir, por un lado nuestra opinión y del otro la de los demás, con la particularidad de que cada uno le aplica su propio tamiz en función de su sentido común o experiencia.
De esta manera podríamos decir que nunca hallaremos dos opiniones iguales a la hora de medir el comportamiento humano, como máximo puede que coincidamos en lo general, es una buena o mala persona....., tiene buen o mal corazón....., buenos o malos sentimientos.
"Bueno o malo". En función de qué, o comparandolo con qué. ¿Acaso existe una unidad de medida para los sentimientos?. ¿Cuantos kilos, metros, etc, tiene esta o aquella persona de ellos?. ¿Estamos en el interior de su mente para saber que circunstancias o motivos influyen en sus decisiones?.
A mi, particularmente, me importa la intención, la que intuyo en los demás y la que aplico a cada acción de mi vida. Si es buena, no importa el resultado mas allá de que a los demás, y sobre todo a quien le afecte directamente, lo comprenda si le produce algún daño. Por eso nunca entenderé a aquellas personas que lo originan a drede, con toda intencionalidad, y la mayor parte de las veces lo enmascaran con un "no me di cuenta", "no podía imaginar", para añadir a continuación un falso, vacío, e insensible "pérdoname".
De todos los sentimientos, deberíamos cultivar especialmente el del amor. Amor por los demás y sobre todo por ti mismo, si por ti mismo, porque lo que ayudemos y hagamos por los demás nos será devuelto con creces y al mismo tiempo, el haber sido útiles nos llenará de satisfacción. El amor auténtico es aquel que da sin esperar nada a cambio, sin mirar a quién, solo porque encuentra sentido cuando se encamina a ayudar a quien lo necesita a nivel material, psicológico o espiritual. Por desgracia esta sociedad actual ha perdido el sentimiento de amar altruistamente y a focalizado el amor en egoísmo y deseo de posesión material.
Se que algunos me pueden calificar de "pater" o similar por la forma de expresarme, al final siempre incluyo alguna "moralina" que induce a pensar, quizá jocosamente, esta apreciación. Creo que analizando mis entradas desde el exterior no resulta extraño y hasta es posible que si, que me salga la vena espiritual. Ya dije en mi primera entrada que en este espacio daría rienda suelta a "mi yo interno", ese que nunca nos atrevemos a oír y menos dejar hablar, es posible que la mayoría no creáis que existe, otros lo llamarán conciencia.
En cualquier caso quiero deciros que no comparto los ideales de aquellos que subidos a un púlpito, o esgrimiendo símbolos de la naturaleza o religión que fuere, pregonan aquello de "haz lo que yo diga pero no lo que yo haga". Respeto la persona y sus creencias aunque no las comparta, porque sé que lo hacen con total convencimiento y fe, y aquel que no encuentre su camino o no esté acorde a su conciencia le deseo lo encuentre rápidamente. No justifico, y lamento profundamente, porque ni siquiera entiendo que hay en su mente, la actitud de aquellos que matan o ponen en peligro la vida de una sola persona en defensa de sus creencias o religión.

2 comentarios:

Eos dijo...

Me gusta tu entrada. Me gusta lo que dices sobre el amor ;_)

boreal dijo...

Gracias Eos, a veces nos empeñamos en complicarlo todo, en buscar lo imposible; y sin embargo, solo deberíamos mirar a nuestro alrededor con la mirada sencilla, simple, y sobre todo sincera, para descubrir el amor que recibimos de quienes realmente nos aprecian.