
Sí, no me he equivocado, no queria decir "casualidad". Para mí no existe ésta última, ya que todo lo que sucede en general, y en particular a cada uno de nosotros, tiene una finalidad, una causa. Lo dificil es interpretar los hechos, y más aún, relacionarlos cuando aún no ha llegado el momento de su aplicación.
Las decisiones importantes que tomamos están previamente avisadas (sabia que ocurriria..., tenia un presentimiento...., me lo imaginaba....,). Luego el lamento, (si lo hubiera sabido...,).
A estas alturas debes pensar, ¡este tio está loco! porque, u oye voces, o cree que puede adivinar el futuro. Pues sí, paciente lector, ya me gustaria oir clara y nítidamente las palabras de mi interior, del ser espiritual que albergamos, pero como su canal de comunicación no es físico, nos cuesta sobremanera sintonizar en el plano consciente. Y de adivino, ni un pimiento.
Pero si prestamos atención, durante el espacio de tiempo que nuestro cuerpo físico está descansando, si, durmiendo (¡hala! otro pirado de los sueños), nuestro sutil cuerpo astral se libera de sus cadenas y accede a planos desconocidos en éste mundo terrenal. Planos donde las leyes físicas son quimera y los conceptos humanos no tienen cabida, pero donde se decide o se planean los caminos, retos, y vicisitudes, que debemos recorrer con la armadura y lastre de nuestro cuerpo mortal, para que el ser espiritual que lo habita se perfeccione, (no importará las veces que tenga que encarnar) hasta lograr la meta superior que lo acerque a Dios.
Por tanto, amigos, estemos atentos a los signos y señales que nos vienen del interior y sabremos la causa de lo que ocurre y su relación con nosotros.
Escuchemos a nuestro interior, es nuestro mejor amigo y consejero.
Las decisiones importantes que tomamos están previamente avisadas (sabia que ocurriria..., tenia un presentimiento...., me lo imaginaba....,). Luego el lamento, (si lo hubiera sabido...,).
A estas alturas debes pensar, ¡este tio está loco! porque, u oye voces, o cree que puede adivinar el futuro. Pues sí, paciente lector, ya me gustaria oir clara y nítidamente las palabras de mi interior, del ser espiritual que albergamos, pero como su canal de comunicación no es físico, nos cuesta sobremanera sintonizar en el plano consciente. Y de adivino, ni un pimiento.
Pero si prestamos atención, durante el espacio de tiempo que nuestro cuerpo físico está descansando, si, durmiendo (¡hala! otro pirado de los sueños), nuestro sutil cuerpo astral se libera de sus cadenas y accede a planos desconocidos en éste mundo terrenal. Planos donde las leyes físicas son quimera y los conceptos humanos no tienen cabida, pero donde se decide o se planean los caminos, retos, y vicisitudes, que debemos recorrer con la armadura y lastre de nuestro cuerpo mortal, para que el ser espiritual que lo habita se perfeccione, (no importará las veces que tenga que encarnar) hasta lograr la meta superior que lo acerque a Dios.
Por tanto, amigos, estemos atentos a los signos y señales que nos vienen del interior y sabremos la causa de lo que ocurre y su relación con nosotros.
Escuchemos a nuestro interior, es nuestro mejor amigo y consejero.
3 comentarios:
Me gusta mucho. sobretodo por la frase de escuchar nuestro interior.
Muchas gracias por el enlace, yo también te enlazo
Gracias a ti por tu deferencia y espero que éste contacto sea una de esas "causalidades".
Yo tampoco creo en la casualidad, a lo largo de la vida he aprendido que todas las cosas suceden por algo y es más, asusta pensar cómo influímos en la vida de los demás sin sospecharlo. Si fuéramos conscientes de eso mediríamos mucho más las consecuencias de nuestros actos, nuestros gestos y nuestras palabras y posiblemente el mundo sería mucho más perfecto.
Intento analizar qué hago en este blog de un desconocido, qué circunstancias se han producido y me doy cuenta que empezaron cuando hace ya unos años un buen amigo me hizo una inocente llamada telefónica para hacerme una propuesta que parecía absurda y luego resultó no serlo tanto. Y también me doy cuenta cómo esa llamada cambió el curso de una vida y mi amigo ni lo sospecha, algún día se lo contaré.
También me sucedió hace poco tiempo que iba yo por una acera y de repente vi cómo una anciana perdía el equilibrio y estaba cayendo hacia atrás sin poder agarrarse a ninguna parte y en ese momento sólo tuve que poner la mano en su espalda para mantenerla erguida. Sólo nos miramos y seguimos nuestro camino, fue por la noche cuando lo recordé y me di cuenta que el golpe de la cabeza contra el suelo habría podido ser fatal. ¿Qué hacía yo allí en aquél instante?
¿Por qué he llegado a este blog donde hay plasmadas tantas vivencias y sentimientos profundos?
Saludo a su propietario y le felicito por su valentía de ponerse ante un teclado y escribir de esta manera.
Si algún día consigo poder ser "yo misma" creo que haré algo similar.
Bravo por tí, Boreal. Un saludo.
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