sábado, 15 de noviembre de 2008

Alumbrar un sueño


Ignoro lo que una madre siente al traer a éste mundo a su hijo. Y tampoco está en mi ánimo, Dios me libre, comparar éste momento, pero no dejo de sentir un cosquilleo especial en mis dedos cuando se mueven temblorosos por el teclado intentando plasmar las ideas que atropelladamente me surjen.
Tampoco tengo claro sobre qué escribiré, si es que no me desanimo prematuramente y abandono la idea. Lo que si tengo claro es que seré sincero, íntimo, humano y comprensivo conmigo mismo, ya que de momento, este espacio será mi "confesionario" particular, ese amigo que todos deseamos alguna vez y que raramente se encuentra. El título del blog así lo sugiere, en el futuro..... quién lo sabe, tal vez cambie la idea y pueda compartirlas con muchos "amigos del alma".
Doy la bienvenida a este espacio, especialmente, a
Mi yo interno.

2 comentarios:

Eos dijo...

Me gusta mucho tu blog.

boreal dijo...

Gracias, y sigue cultivando esa "Rosa de fuego" que tienes en casa. Creo que hay algo grande en su interior.