sábado 9 de enero de 2010

Agradecimientos.


Como consecuencia de mi nueva situación personal a nivel de pareja y sentimientos, debido al fallecimiento de la persona con la que compartí mis últimos dieciséis años, me he tomado dos meses de reflexión, y tras escuchar varias opiniones he llegado a la conclusión de que mi blog era bastante triste (claro, mi situación no era para menos), pero alguien me ha dado la chispa que ha hecho que perciba la auténtica realidad en la que actualmente me veo. Me vino a decir que efectivamente había sufrido mucho, pero que porqué tenia que seguir mortificandome, acaso era por autocompasión, o para que la gente que me conoce me tenga lástima, o piense bien de mí, o lo que es peor, por guardar las apariencias sociales.
He llegado a la conclusión que los recuerdos tan maravillosos que conservo serán inolvidables, nadie me los puede arrebatar y formarán parte de mi para siempre, los reviviré muy a menudo y habrá momentos en que aflorarán e inevitablemente me entristecerán, pero yo también hubiera querido que si mi pareja me hubiera sobrevido, tratara de orientar su vida de nuevo en la manera que mas feliz le resultara, con la ilusión de conservar mi imagen en su interior como lo mejor que le podía haber ocurrido en esta vida, y debo decir con absoluta certeza que sé que con ese convencimiento está en el otro lado y siempre a mi lado.
No puedo dejar de dar las gracias a todos cuantos amigos, familiares y conocidos me han arropado y demostrado su dolor por esta pérdida mitigando el mio. Pido disculpas si no he sabido agradecerlo lo suficiente y hago propósito de enmienda a partir de ahora, sólo pido un poco de tiempo más para tratar de asimilar y ubicar mi nueva situación, gracias de nuevo.

domingo 20 de diciembre de 2009

Contrapunto.

¡Que paradojas nos ofrece la vida!. Cuando estamos pensando que la vida no merece la pena, que nuestros problemas son insolubles, e incluso algunas personas deciden borrar de un plumazo lo que consideran una mísera, triste e insulsa existencia, en otro lugar , probablemente a nuestro lado y en ese mismo momento, alguien lucha por defender la suya intentando aferrarse a una mínima e incluso nula posibilidad esperando un milagro.
¿Y que diferencia a una de otra?. Tal vez la actitud y la capacidad interna de afrontar la situación. Pero......., como hay que actuar cuando nuestra mente se embriaga de negatividad, los sentidos se embotan y solo se ve la salida justo a la boca del túnel que nos atrae hacia su interior.
El primer calificativo que le damos a un suicida es el de
"cobarde". Sin embargo estaremos de acuerdo que hay que ser muy valiente para llevar a cabo el acto. Pero no nos dejemos embaucar, el ser humano que decide no afrontar su situación debería ser menos egoísta, si, egoísta, porque no ha pensado en su entorno familiar y de amistades. Todos se sentirán culpables en mayor o menor grado, durante mas o menos tiempo su conciencia machacará su mente a diario pensando en que habrán fracasado.
Quitarse la vida que se nos ha otorgado es desaprovechar una ocasión de crecer espiritualmente para la siguiente, dar un paso atrás en nuestra evolución, y por lo que se paga un precio alto en el plano astral al hacer balance de nuestra existencia.
Cuando el fantasma de los malos pensamientos endulza y enmascara la solución a nuestros problemas debemos estar preparados y ante todo serenos. Pedir ayuda hoy día es tan fácil como descolgar nuestro teléfono y llamar a alguien que consideremos amig@ y sin decirle lo que estamos deseando en realidad, pedirle ayuda, o si nos parece demasiado, decirle sólo que necesitas hablar o que te hable. No estar solo es fundamental, pero si aún así no quieres pedir ayuda externa o no confías en nadie, siempre tienes a tu mejor amigo dentro de ti, cierra los ojos porque para verle a él no los necesitas, abre tu corazón y armate de valor para preguntarle si está de acuerdo.
Porque nada en este mundo es eterno, ni problemas ni felicidad, porque todos hemos de andar nuestro camino, mas o menos cómodo, porque como decía aquel sabio, si miramos atrás siempre veremos a alguien mas desdichado que nosotros. Sin embargo nunca estaremos solos en nuestra andadura, muchas personas caminarán para bien o para mal durante más o menos tiempo a nuestro lado, pero de todas ellas aprenderemos algo, lo que se debe hacer y lo que no, dejarán su huella en nuestro corazón y llenarán nuestro equipaje para que cuando lleguemos al final podamos recoger las enseñanzas que nos servirán para ser mejores en la siguiente travesía.
A ti, que sabes de que hablo, te digo que no quiero tenerte en mi conciencia, que eres un ser maravilloso que espera esa chispa que inflame la luz que llevas dentro. Ten paciencia porque tu Aladino no tardará en llegar, frotará suavemente tu corazón y encenderá esa luz interior que te iluminará el resto del camino.

sábado 14 de noviembre de 2009

Ahora que no estás.

Ahora que no estás, quisiera decirte tantas cosas que no pude cuando tu maleta esperaba a la puerta.
Ahora que no estás, siento un gran vacío que no lo puedo llenar con el recuerdo de los silencios.
Ahora que no estás, la memoria de las sombras atrapan los deseos de lo imposible.
Ahora que no estás, la realidad me devuelve a la triste y absurda imaginación.
Ahora que no estás, percibo que solo soy una mitad.
Ahora que no estás, no puedo decirte los "te quiero" que me guardé.
Ahora que no estás, la realidad es sueño y los sueños realidad.
Ahora que no estás, entiendo tus miedos.
Ahora que no estás, siento tu presencia mucho más.
Ahora que no estás, el tiempo se detiene, la noche se ilumina y el día ya no lo es.
Ahora que no estás, perdona mis errores, fueron sin maldad.
Ahora que no estás, no tengo nada por lo que perdonarte.
Ahora que no estás, quisiera ocupar tu lugar.
Ahora que no estás, cariño...... ¡espérame en el cielo!.

domingo 8 de noviembre de 2009

La espera.

¡Calla, .... que viene!.
No importa, te encontrará. Aunque te ocultes en lo más recondito, ......
ella te hallará.
Pero....., ¡necesito mas tiempo!, quiero seguir caminando contigo, de tu mano, junto a tí. Aún no hemos realizado ni la mitad de nuestros sueños....
Lo sé, mi amor, pero
ella dice que tu tiempo terminó. Espero y deseo que sea porque nos hemos bebido toda la copa del amor en la mitad de ese tiempo que nos habíamos propuesto.
¡No quiero marcharme!. Soy muy joven aún, tengo cosas que hacer, gente a la que pedir perdón y otras que necesitan el mio. Pero sobre todo..... ¡quiero envejecer contigo!.
Cariño, no se trata de lo que tú o nosotros queramos, es lo que antes de venir a esta vida acordaste contigo mismo. Porque no quisiera pensar que es para castigarme a mí o darme una lección, ya que me sentiría culpable de tu sufrimiento, y por otra parte no creo que mi vida valga más que la tuya. El sentido de tu sacrificio sólo lo hallaremos al otro lado, cuando volvamos a encontrarnos sin el lastre de este cuerpo físico, que en tu caso, ahora sólo es un sudario deforme y enfermizo tras más de cuatro años de enfermedad y lucha contra el destino.
Tengo miedo, no sé que voy a encontrar, o tan siquiera si habrá algo más......
Ya lo sé tesoro, todavía no estás preparada. Siempre te has obstinado en hablar, ni tan siquiera pensar, en estos temas. Hubiera preferido un millón de veces ser yo el que tenga que hacer este viaje porque sabes que lo tengo muy asumido. Espero que con lo que hablamos hace unos días te resulte menos doloroso y terrible el trance de cruzar la frontera. Déjate llevar, no te opongas, en el fondo será una liberación, al otro lado encontrarás espíritus que te serán reconocibles y ayudarán a renacer en un lugar donde se cumplen todos los sueños, donde no hay miedos ni falsedades, donde no harán falta palabras para comunicarse ni pensamientos que ocultar.
Si tu lo dices, yo te creo, pero no estoy segura. Aún así tengo miedo.....
No te preocupes cariño, nada puede ser peor que ésto. Duerme, mientras ella llega yo velo tu sueño, estoy a tu lado con las manos cogidas, pronto terminará tu sufrimiento. Ya llega...., ya llega....., ssshhhhssss.....

jueves 22 de octubre de 2009

¿Estamos preparados para la muerte?

Aunque es lo único seguro que sabemos nos tiene que suceder algún día, preferimos no hablar del tema; nos incomoda el solo nombrarla. Cuando somos jóvenes lo vemos como algo que sólo le sucede a los viejos y si le ocurre a una persona joven, o de nuestro entorno, lo vemos como una injusticia o un error del destino, incluso nos atrevemos a pedirle explicaciones a Dios echándole en cara su atrevimiento a llevarse un ser amado.
En el fondo del tema subyace el desconocimiento. Si supiéramos algo más sobre la muerte, podríamos superar la mayor parte de ese miedo. Tal vez las enseñanzas recibidas durante nuestra infancia y juventud por parte de la familia (llenas de tabúes), y la tradicional e interesada de nuestros guias religiosos, sea del color y nombre que se desee imaginar ó suponer la tal "religión", nos han hecho considerar a la muerte como la más terrible, horrible, temible e increíble de las desgracias que nos puede acaecer.
Imaginemos la oruga, a duras penas camina sobre sus frágiles patitas intentando esquivar todos los obstáculos y peligros que la acechan y rodean mientras busca su sustento, no sabe porqué, pero su instinto le dice que debe hacerlo. Cuando alcanza una relativa madurez, se encoge sobre sí misma y comienza a envolverse en hilos de seda que segrega su propio cuerpo. En una labor ímproba de esfuerzo conforme a su tamaño, termina envuelta en un hermoso capullo. Tras un tiempo, emerge una extraordinaria mariposa multicolor que a su vez deposita una semilla de la que volverán a nacer otras orugas.
La naturaleza se encarga de aleccionarnos continuamente, pero no queremos ver lo evidente. La muerte en el ser humano es como el paso de oruga a mariposa. Hemos de despojarnos de la envoltura imperfecta que rodea nuestro espíritu si queremos elevarnos en el plano superior, donde tras un tiempo de reflexión y examen de lo vivido dentro del cuerpo humano, sabremos si necesitamos una nueva encarnación o, si habiendo alcanzado nuestra alma las enseñanzas y condiciones necesarias, podremos ascender a otro más cercano a Dios donde nos serán encomendadas otras misiones mas excelsas.
Por tanto, no temamos a la muerte, es sólo despojarnos, en la mayor parte de los casos, de un cuerpo agotado, enfermo o inútil que nos ata a este mundo al que venimos para aprender. Sólo preocupemonos de sacar lo mejor de nosotros dándonos a los demás, no sólo con el ejemplo, para que aquellos que nos conocieron entiendan, o al menos, nos recuerden gratamente.
Finalmente, recordad que lo que vemos cuando miramos a alguien es su envoltura, no importa si es de mucho valor físicamente, lo importante es lo que contiene. El ser que lleva dentro puede tener un valor incalculable espiritualmente. Aprendamos a mirar en nuestro interior y en el de los demás.

domingo 20 de septiembre de 2009

Esclavos de la libertad.

Si, aunque parezca un contrasentido, en eso es lo que yo creo nos hemos convertido. Esta sociedad tan libre, que dispone (según nuestros gobernantes) de las mayores cuotas de derechos humanos y administrativos jamas soñados, está secuestrada y encerrada por esa otra parte de insociables que sí saben hacer uso libertino de todos los resquicios que la maraña de leyes, reglamentos y disposiciones les permite, guiados por unos buitres con toga, que saben moverse entre la carroña de los pasillos y despachos de justicia cual serpiente sibilina, en pro de los "derechos" de sus representados a sabiendas que son más culpables que Judas.
Mientras, la otra parte de la sociedad sufre y se lamenta de su suerte sin comprender como hemos llegado a esta situación tan contradictoria con la lógica y el espíritu que debe inspirar la justicia. Los malos campando impune y jactaciosamente a sus anchas, incluso amenazando a los buenos, que perplejos y asustados a menudo tienen que pedirles perdón, unas veces por educación, otras por miedo y las más por temor a las represalias. En definitiva, se ha perdido el respeto a la ley y la justicia, y lo que es peor, a la
persona.
Y que hacen los gobernantes, no sólo los nuestros, sino los de todo el mundo. Luchan, si luchan por su parte del pastel, sólo piensan en sí mismos y sus adláteres, para vivir y perpetuarse cómodamente en sus altos cargos mientras nos expolian en aras de una sociedad más justa y segura haciéndonos creer que protegen nuestros intereses. Sólo les importamos antes de las elecciones, tienen que obnubilar nuestras mentes para convencernos que votarles nos hará mas ricos, libres, y felices cada día que estemos bajo su protección, cuando la realidad es que los que obtendrán riquezas y protección serán ellos, la felicidad, por suerte no se obtiene ni asegura con la riqueza ya que es patrimonio del
alma.
A mi modo de ver, hemos hecho lo difícil, elegir un camino cada vez más complicado. La persona lleva grabados en el
alma los principios y leyes universales de justicia. Todos sabemos lo que está bien y lo que está mal, y sólo la intencionalidad de los actos puede determinar una culpabilidad, busquemos un baremo de penalización, personas experimentadas que juzguen con el corazón y la razón sencilla de los hechos, y que se cumplan los castigos haciendo sentir al reo su necesidad por el error cometido.
En cualquier caso, amigos, la persona siempre es soberana, y en su alma lleva un tesoro de incalculable valor
"el libre albedrío", utilizémoslo justamente con nosotros y con nuestros semejantes y llevemos nuestra conciencia en paz. Al que no la tenga, que Dios se la demande.

domingo 26 de julio de 2009

El fin de los tiempos.

Mucho hay escrito, y mucho se seguirá escribiendo, sobre este escabroso e incomodo título. No pretendo sentar cátedra ni alarmar conciencias, sólo hacer reflexionar, o esbozar al menos, una leve sonrisa a quienes "pasan" de estos temas.
Siempre he creído en la humanidad como conjunto de seres que evolucionan desde el interior, y en el camino de esa evolución, es necesario que sucedan acontecimientos que nos hagan recapacitar y reconducir la manada. Cada cierto tiempo surjen "avatares" o guias que nos indican por donde deberían ir nuestros pasos. Lo malo es que el ser humano en su aspecto material, su cuerpo físico, prefiere los atajos y comodidades que le lleven a saborear sólo lo bueno y evitar incomodidades y sacrificios; preferimos mirar a otro lado cuando atisbamos algo que nos pueda incomodar. Sólo nos interesa recibir, y cuando se trata de dar, buscamos una excusa para acallar nuestra conciencia.
En los últimos años se han conseguido grandes avances en muchos campos sociales y económicos, pero la mayoría orientados al beneficio material de unos cuantos ignorando las necesidades básicas de muchos. Como consecuencia del enriquecimiento de esos pocos, se han producido daños irreparables al planeta,
"nuestra madre", y sirven de mal ejemplo al señalar el camino a otros desaprensivos. Este tipo de actuaciones y otras derivadas de la debilidad del propio ser humano, han traído como consecuencia la degradación de nuestro entorno y el de la sociedad.
Si, esta sociedad está enferma, sólo atrévete a mirar a tu alrededor ó enciende el televisor ó escucha la radio. Hijos que matan a sus padres, padres que aborrecen, abandonan y también matan a sus hijos, ancianos olvidados y hacinados en asilos ó su propia casa esperando la liberadora muerte, parejas que se agreden y asesinan, jóvenes que violan impunemente amparados en leyes obsoletas sin temor a castigo y que atentan contra los derechos de los indefensos, individuos que matan y asesinan fríamente a otros a sueldo o por robarles cualquier bien material de la manera más inhumana que se pueda imaginar, sin ningún tipo de remordimiento ni compasión. ¿Qué hemos hecho de estos seres humanos? si se les puede llamar así. ¿Acaso son necesarios para despertar nuestras conciencias?, para llevarnos a un mundo y una situación límite que nos haga despertar de nuestro cómodo sueño en el país de las maravillas y recordarnos que estamos aquí para aprender y avanzar como personas dentro de una sociedad. Siempre en situaciones de dificultad recuerdo el dicho de que para que algo se arregle definitivamente, es necesario que antes se estropee en su totalidad, que los paños calientes sólo sirven para alargar y enquistar la enfermedad, y que si es necesario amputar se debe hacer cuanto antes para que las secuelas sean menores, y darle la oportunidad de regeneración y comienzo desde una base sólida y saludable al resto.
Es decir, yo asocio el "fin de los tiempos" al de esta perdida y errática sociedad que ya no consigue contentar a nadie y que pide a gritos que la salven. También ecológicamente hemos herido de gravedad a
"nuestra madre Tierra" y como consecuencia nos envia huracanes, terremotos, inundaciones, y toda suerte de desastres naturales. Será necesaria una intervención traumática y dolorosa, pero los que sobrevivan podrán empezar de nuevo desde una base sólida y esperanzadora, de un futuro donde el ser interior que llevamos dentro será protagonista esencial. Habremos avanzado un paso más en nuestro nivel evolutivo.