viernes, 18 de mayo de 2012

La pareja.

"Y Dios los creó hombre y mujer.......", en su infinita sabiduría comprendió que el uno necesitaba al otro, que ambos por si mismos resultaban incompletos, que se necesitaban para (la mayor de las paradojas) ser uno solo. Mas gráfico no puede ser el autor del génesis: "de una costilla de el hizo a ella y el la reconoció como sangre de su sangre".
El humano es el ser mas tozudo que habita la Tierra, se empeña día tras día y generación tras generación, en negarse a si mismo, en no querer mirar dentro de si, en buscar fuera las respuestas que tiene grabadas en su corazón habitado por esa esencia divina que es el alma.
La pareja es el estado ideal, por eso, instintivamente, nos pasamos la mayor parte de nuestra vida buscándola. Las diferentes maneras e intereses que focalizamos al hacerlo, se corresponden con nuestros ideales en ese momento: económicos, sexuales, románticos, familiares, etc. Pero fundamentalmente estamos influidos por nuestro grado de crecimiento personal.
A partir de aquí debemos valorar las dos opciones que realmente se producen en nuestras vidas: la primera es que si encuentras o crees encontrar a tu pareja ideal, o tal vez deberíamos decir, la otra parte de tu yo, no la dejes escapar o hagas lo necesario para intentarlo, y, la segunda, no te enlaces con cualquiera por el hecho de no quedarte solo/a porque es lo que la sociedad demanda; tiene mucho valor, y es mas gratificante, permanecer a la espera hasta que encuentres tu complemento, que errar en la elección.
Una vez emparejados, debemos permitir y hasta fomentar la individualidad de cada uno, hacer crecer al otro no desde la rivalidad, sino desde el apoyo, aprender a superar los momentos de dificultad juntos y celebrar juntos los éxitos, pero fundamentalmente, deben saber respetarse, porque respetándose, nos respetaremos a nosotros mismos desde el amor con el que fuimos creados.

sábado, 21 de abril de 2012

Ser como tú.

¡Me gustaría ser como tú!. Quién no a pronunciado esta frase en algún instante de su vida dirigida hacia otra persona a la que, en ese momento, admiramos o envidiamos por su forma de actuar ante una situación a la que a nosotros nos resulta complicado enfrentarnos.
Solemos creer que los demás aciertan en sus decisiones antes que confiar en nuestras posibilidades, en nuestras propias capacidades. La inseguridad es una de las peores facetas del ser humano, el temor a equivocarnos nos relega al inmovilismo y al progreso como personas, "mas vale lo malo conocido...".
¡Cuanto daño hace a la humanidad la falta de iniciativa!. No digo que tomemos las decisiones a tontas y a locas, no, lo que quiero proponer es que cuando se pueda y se tenga tiempo,  calculemos las consecuencias en el sentido de "peor no puede ser" o, "en caso de salir mal, siempre  será mejor que ahora", es decir, asumamos un riesgo calculado. 
Otras veces, cuando la situación es urgente y no se dispone del tiempo o los elementos de juicio necesarios, habremos de arriesgar y optar por lo que nos dicte la intuición y, si el mal es inevitable, elegir el menor de ellos. Seguro que de ese daño también extraeremos consecuencias positivas para el futuro, dicen que se aprende más rápido del sufrimiento.
Pero lo que realmente quería exponer es que nadie puede andar el camino de otro, cada cual debe acumular sus propias experiencias, porque en función del nivel de conocimientos adquiridos y vividos, cada persona tiene una percepción diferente del problema y en consecuencia de su decisión al respecto.
Aquello que para mi puede parecer fácil porque mi nivel de conocimientos así me lo permite, en otras circunstancias, o clase de problema, se puede invertir.
Quedémonos con la idea de que únicamente debemos admirarnos a nosotros mismos porque somos seres con una capacidad infinita de aprender, solo tenemos que confiar ciegamente en nuestras posibilidades y, además, creérnoslo.

domingo, 11 de marzo de 2012

Ventanas rotas.

La teoría de las ventanas rotas determina que dejar que poco a poco, empezando por hechos leves, la dejadez de funciones y responsabilidades o el ejercicio de la autoridad desaparezcan, hace que la situación se vaya agravando y se llegue a situaciones incontrolables, independientemente del lugar y contexto social en que ocurran.
Se hizo el experimento de aparcar dos coches exactamente iguales en dos ambientes totalmente opuestos, el primero en el Bronx y el segundo en Palo Alto. El primero no se mantuvo íntegro más de media hora hasta que quedó convertido en chatarra totalmente desmontado, el segundo permaneció una semana intacto, momento en el cual le fueron rotas un par de ventanas por los autores del experimento, a partir de ahí sufrió el mismo final que el primero.
Idéntico proceso se aplicó a un edificio abandonado, mientras mantuvo sus ventanas indemnes fue respetado, pero cuando se le rompieron varias de ellas, comenzó su ocupación y vandalismo por marginados sociales.
La conclusión que se puede extraer de estos casos es clara y aún se produce a diario en nuestra sociedad: la impunidad de las fuerzas del orden hacia los pequeños delitos o faltas que llegan a convertirse en normales y, en algunos casos, hasta son aplaudidos por grupos de gentes al margen de las normas y el respeto a los derechos y bienes de los demás, conduce al deterioro progresivo de la seguridad y el orden establecido que constituyen los derechos fundamentales de una sociedad que se precie de ser justa y vivir en paz.
Del mismo modo, si en una familia desaparece la referencia del orden y la autoridad, y se consienten y aplauden en sus integrantes actitudes o acciones que al principio resultan graciosas y de poca importancia, se van convirtiendo en desajustes graves que malogran la convivencia y el desarraigo de sus integrantes hasta llegar a romper los vículos razonables.
Las normas están para cumplirse, desde el mas pequeño de los gestos y acciones, aunque nos parezcan superfluos, hasta el mayor de los retos. Los humanos deberíamos aprender que nuestros derechos empiezan donde acaban nuestros deberes y, sobre todo, que respetando a los demás nos respetamos a nosotros mismos, que no podemos exigir lo que no damos y, que nuestro objetivo no es poseer más, sino necesitar menos cada día, que cuando no encontremos la solución cerremos los ojos, suspiremos profundamente, y miremos en nuestro interior...., ¡seguro que alguna  respuesta encontraremos!.

sábado, 18 de febrero de 2012

Huellas.

¿A quién no le han hablado de una persona a la que no ha llegado a conocer?. Todos podremos referir hechos de alguien del que nos han hablado o continúan haciéndolo sin haberle conocido y sin que exista la posibilidad de hacerlo.
En la forma, mas que en el contenido, de narrarnos las vivencias y recuerdos por parte de nuestro interlocutor, podemos intuir o cerciorarnos de lo que ha significado en su vida. Si escuchamos con atención, si dejamos que nos abra su corazón y además enumere con vehemencia sus cualidades, estaremos ante una persona sobre la que su forma de ser y su actitud, marcaron un antes y un después.
Como siempre digo y mantengo, estamos aquí para aprender y, hacerlo con la admiración del ejemplo de otros a los que hemos tenido muy cerca, engrandece su memoria y alivia la pena por su ausencia. Estar orgullosos de haber formado parte de su camino, de haber compartido una etapa, tal vez la última, de su vida, es el mejor homenaje que se le puede tributar.
Yo admiro a esos seres que han logrado dejar la huella de su paso, que han conseguido hacer mejor la vida de otros y a los que, con la perspectiva del tiempo transcurrido se les añora cada día más, que logran hacer vibrar con emoción el corazón de aquel que los evoca.
Mañana se cumple un aniversario más de la ausencia de alguien al que no conocí, pero al que admiro por todo lo que digo mas arriba, y me enorgullece saber que su ejemplo y legado aportan felicidad a otras personas que pudieron compartir algun instante de su vida.

domingo, 8 de enero de 2012

Padres e hijos.

Cuando ves que un hijo se dirige de nuevo irremediablemente hacia el abismo en el que por juventud e inexperiencia cayó un mal día, y del que a duras penas se repuso en el seno familiar, te preguntas que hacemos mal con ellos. 
¿Donde hemos fallado? y, siendo otros hermanos de distinta condición, ¿en que momento se produjo la divergencia y porqué?. Aquí, como en todas las circunstancias de la vida, las opiniones se repartirán; mientras unos culparan a los padres, otros dirán que es condición inherente en cada persona y resulta inevitable cualquier tipo de intervención para evitar lo que no tiene remedio.
Independientemente de tu opinión amigo lector, nadie, o muy pocos se detienen a pensar en el calvario que les toca atravesar a unos padres que, primero avisan de lo que por experiencia y racionalidad les puede suceder y, luego se desesperan asumiendo lo inevitable con la única esperanza de que al regreso, el hijo pródigo no venga excesivamente dañado para ayudarlo a reparar sus heridas, y con la duda de si para entonces tendrán las fuerzas y humildad suficientes y necesarias.
Puesto que en los dos lados he estado, puedo asegurar que los padres, cuando ven los peligros, solo pueden aconsejar y también rezar para que en el último momento acuda la luz a las mentes de sus hijos. Estos a su vez, creen, con la fuerza que inunda la sangre en su joven corazón, estar en posesión de la verdad absoluta y que sus padres solo son una traba hacia la felicidad a la que no han sabido acceder por la falta de atrevimiento del que ellos hacen gala. 
Nos van a demostrar nuestra equivocación y nos enseñarán el camino.
¡Que así sea, amen!


sábado, 24 de diciembre de 2011

Navidad en familia.

En esta fechas tan señaladas, compartimos momentos inolvidables con las personas mas allegadas y que aún permanecen en este mundo, pero a pesar de la intención de alegría que se le supone y ponemos, no deja de ser contradictorio que nos acordemos, inevitablemente, de los que no están. Siempre nos queda la sensación de vacío y soledad, máxime en una sociedad donde las distancias geográficas se reducen en la misma proporción que aumentan las familiares. 
Las familias se ven quebradas y partidas por la rotura de los vínculos matrimoniales y, sus miembros, perdidos en la vorágine de contradicciones morales y legales que los envuelven. Quisiera hacer una llamada de atención a la cordura y sensatez de aquellos que utilizan a los mas débiles e inocentes como arma arrojadiza sin prever la consecuencias de su actitud, los niños.
Hoy os pido que dejemos de ser egoístas y ponernos en la piel de nuestros hijos, que sin entender muy bien que ocurre y sobre todo porqué, asisten con complejo de culpa a una guerra que no tiene justificación. Pensemos solo en ellos y el daño que podemos seguir causándoles con una actitud beligerante e intransigente, demostremos lo que nos importan cediendo todos un poco y buscando acuerdos que seguro nos satisfarán.
Volviendo al inicio, tengamos un momento para recordar a los que, habiendo recorrido una parte de sus vidas junto a las nuestras, ya no pueden acompañarnos. Pero hagámoslo buscando solo aquellos recuerdos maravillosos y entrañables y, a los que ahora, con el paso del tiempo, damos el valor que merecen.
¡Que la paz inunde nuestros corazones!.


sábado, 17 de diciembre de 2011

La arruga es bella.

Impactante eslogan publicitario de Adolfo Dominguez allá por los años 80. ¡Cuantas personas!, sobre todo mujeres, recordaran esa frase de la que seguramente casi nunca hayan reconocido su autoría, intentando encontrarle el lado positivo que preconiza. Otros, los menos en su caso, la utilizan como justificación para sacar pecho ante lo inevitable, autoconsolándose de estar en posesión de una cantidad de ellas inferior a las de la media de su misma edad.
En esto de asumir el paso del tiempo y su mas que evidente y representativa muestra en el rostro y cuerpo de las personas hay de todo; quien no le da la mínima importancia asumiéndolo como algo natural, aquellos que se enorgullecen de poder reflejar esas huellas como sinónimo de experiencia y supervivencia, y los que gastan la mitad de su tiempo y fortuna en disimularlas.
Cualquiera que sea tu caso no lo critico, somos responsables de nuestro cuerpo físico desde que tenemos la capacidad de tomar decisiones. Evidentemente también estaremos influidos por limitaciones y condicionantes económicos, morales y familiares que determinarán nuestros límites de actuación, creo que ante todo debemos ser consecuentes con nuestra conciencia y no darle mas importancia que la que merece, "en el termino medio está la virtud" dicen.
Yo estaré de acuerdo con lo que decidas, por un lado, alabaré la belleza de la arruga, por otro, que no le des la mínima importancia y por supuesto que te importe tu imagen, lo que no me gustaría es percibir que pueda cambiar tu vida hasta el extremo de estar permanentemente condicionado en todos los aspectos e influir en tus relaciones con los demás.
Para terminar, vuelvo a Adolfo Dominguez y me quedo con sus nuevos y ecológicos mensajes: "No somos dueños de la Tierra, sino sus hijos" y, "Aunque tu puedas pagarlo, la Tierra no puede".